ARTICULOS

Un momento para ell@s

No   es   casualidad   nuestro   temor   a   la   muerte,   nuestro   miedo   a   la   soledad   ante   el   vacío   del   abismo   se refleja en casi todo lo que hacemos como especie En    distintas    culturas    sofisticadas,    en    distintas    regiones    geográficas    de    este    planeta    sucede    un fenómeno   extraordinario   durante   ciertas   épocas   del   año,   durante   los   meses   de   octubre   y   noviembre de   nuestro   calendario   gregoriano,   celebraciones   cuyas   naturalezas   son   tan   similares   que   nos   hacen preguntarnos

EL FIN DEL MUNDO EN NUESTRA CABEZA.

Somos nosotros, provocado por los que ignoran, por la apatía de aquel que pudiendo saber más se conforma con nada, que conoce de oídas y escucha solo lo que no le incomoda, que sabe que lo que está mal en el mundo es el mismo, y decide seguir igual, mientras no me jodan a mí que se desmorone el Universo, cuando este no necesita de nuestro permiso para quitarnos el suelo bajo nuestros pies

LA DECISIÓN EQUIVOCADA.

Escuchaba el otro día a unas personas de cierta edad madura hablar sobre lo que la vida les había deparado, tenían a su familia, títulos y grados académicos, , proporcionado estos a sus descendientes, comprado una casa, tenido perros, plantado árboles, veían a sus nietos crecer y ellos desde la perspectiva de sus vidas plenas y completas, tenían un vacío existencial absoluto, preguntaban donde se habían equivocado, porque al haber realizado todo lo correcto, y al haber tomado las decisiones responsables y seguras acorde al momento de sus vidas, sentían que todo lo que les rodeaba estaba lleno de fantasmas, y que de alguna manera, el sentimiento de que algo les falto, teniéndolo “todo” ahora les corroía el corazón.
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Un momento para ell@s

No      es      casualidad      nuestro temor    a    la    muerte,    nuestro miedo    a    la    soledad    ante    el vacío   del   abismo   se   refleja   en casi     todo     lo     que     hacemos como especie En            distintas            culturas sofisticadas,        en        distintas regiones    geográficas    de    este planeta   sucede   un   fenómeno extraordinario   durante   ciertas épocas    del    año,    durante    los meses         de         octubre         y noviembre          de          nuestro calendario                 gregoriano, celebraciones                     cuyas naturalezas   son   tan   similares que nos hacen preguntarnos

EL FIN DEL MUNDO EN NUESTRA

CABEZA.

Somos nosotros, provocado por los que ignoran, por la apatía de aquel que pudiendo saber más se conforma con nada, que conoce de oídas y escucha solo lo que no le incomoda, que sabe que lo que está mal en el mundo es el mismo, y decide seguir igual, mientras no me jodan a mí que se desmorone el Universo, cuando este no necesita de nuestro permiso para quitarnos el suelo bajo nuestros pies

LA DECISIÓN EQUIVOCADA.

Escuchaba el otro día a unas personas de cierta edad madura hablar sobre lo que la vida les había deparado, tenían a su familia, títulos y grados académicos, , proporcionado estos a sus descendientes, comprado una casa, tenido perros, plantado árboles, veían a sus nietos crecer y ellos desde la perspectiva de sus vidas plenas y completas, tenían un vacío existencial absoluto, preguntaban donde se habían equivocado, porque al haber realizado todo lo correcto, y al haber tomado las decisiones responsables y seguras acorde al momento de sus vidas, sentían que todo lo que les rodeaba estaba lleno de fantasmas, y que de alguna manera, el sentimiento de que algo les falto, teniéndolo “todo” ahora les corroía el corazón.